A partir del próximo 1 de diciembre, el Instituto de Ciencias Forenses (ICF) analizará en su laboratorio de ADN y en un término máximo de 10 días laborables las pruebas para detectar evidencia genética en casos de agresión sexual, conocidas como safe kits, luego de la adquisición de nueva tecnología Rapid DNA. Así lo anunció hoy el gobernador, Pedro R. Pierluisi, junto a la directora del ICF, María Conte Miller y la presidenta del Comité de Prevención, Apoyo, Rescate y Educación (PARE), Carmen Ana González Magaz.

 

“La investigación científica en los casos forenses es fundamental para que el componente de ley y orden pueda esclarecer las pesquisas criminales. Esta nueva tecnología representa un cambio radical en la manera de trabajar los casos y, especialmente, en la rapidez en la que se le va a poder proveer evidencia contundente a la policía y a la fiscalía, específicamente en los casos de agresión sexual que, como saben, son parte de los casos que hemos priorizado con la declaración de emergencia por violencia de género. Con esta nueva tecnología, el resultado puede estar listo en diez días laborables, garantizando la rápida intervención de las autoridades, pues no cabe duda de que obtener resultados de evidencia genética, de forma más rápida, es significativamente positivo para nuestro sistema de justicia”, sostuvo el primer ejecutivo en conferencia de prensa celebrada en la sede de Ciencias Forenses en Río Piedras.

 

Por su parte, Conte Miller puntualizó que con Rapid DNA “se evita la acumulación de safe kits y se garantiza un resultado en el término establecido. Los atrasos en los análisis de evidencia de agresión sexual serán cosa del pasado. Al adquirir esta tecnología, estamos hablando de un antes y un después en la investigación forense en Puerto Rico. Esta nueva técnica, es el futuro de las ciencias forenses y ya la tenemos aquí, con resultados rápidos y confiables”. De paso, Conte Miller agregó que la Isla es la tercera jurisdicción en utilizar este recurso.

 

“Esta tecnología ha probado ser confiable y efectiva en otras jurisdicciones; en Puerto Rico hemos identificado a un personal especializado que fue adiestrado y que estará dedicado exclusivamente al análisis de safe kits”. El momento del pare llegó. Safe kit que llega, se analiza”, aseguró la funcionaria, quien precisó que el ICF recibe de 15 a 20 safe kits mensualmente.

 

Otra de las utilidades de Rapid DNA es que agiliza la identificación de cadáveres, conocidos como “John Doe” y “Jane Doe”. Por ejemplo, en los casos en que el cuerpo no logre ser identificado por su avanzado estado de descomposición o porque no es visiblemente posible identificar por su condición, la tecnología permite hacer la identificación mediante la comparación del perfil genético del cadáver con la prueba de referencia de un familiar.

 

De hecho, Conte Miller especificó que, desde que el personal especializado del ICF comenzó a emplear este nuevo análisis, ya se han identificado todos los casos pendientes de este tipo.

 

“Aparte de ser un sistema eficiente y más rápido que el método convencional, logramos atender la parte humana, pues respondemos a los reclamos de tantas personas que, en un momento dado, no recibieron un resultado en un tiempo razonable y esto extendió su incertidumbre y angustia ante la pérdida de su familiar”, aseguró el gobernador.

 

Mientras, la secretaria de la Familia y presidenta del Comité PARE, expresó que “contar con las herramientas tecnológicas necesarias para esclarecer con evidencia sólida casos de violación es fundamental para darle certeza a los procesos de investigación. Para las víctimas y sus familias la diligencia en los trámites es un apoyo adicional en la resolución de los casos y en su lucha por que se les haga justicia”.

 

El equipo, asimismo, apoyará a las autoridades de rescate en casos de desastres en masa, pues al ser portátil, puede ser transportado al lugar de la emergencia. La máquina de la prueba rápida de ADN fue desarrollada por ANDE, Corp., con sede en Colorado y ayudó a identificar las víctimas del incendio Paradise, California, en el 2018, en el que murieron más de 80 personas. La tecnología también fue esencial para la identificación de las 34 personas fallecidas en el accidente marítimo del barco Conception, en la Isla de Santa Cruz.